Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, muchas familias desconectan la calefacción y, por lo tanto, bajan la guardia con el mantenimiento de sus calderas. Sin embargo, desde Petroesla te advertimos que dejar que el depósito de gasóleo se vacíe puede suponer un problema importante al volver a encenderla en otoño o invierno.
¿Por qué es importante mantener la caldera con gasóleo en verano?
Aunque la calefacción no esté en uso, muchas calderas también suministran agua caliente sanitaria, y el propio circuito de combustible necesita estar lleno para evitar daños. Si el depósito se vacía, el sistema puede aspirar aire, lo que provocaría averías al volver a ponerla en marcha.
Principales riesgos de quedarse sin gasóleo:
- Aire en el circuito: Esto provoca que la caldera no arranque, obligando a purgar el sistema antes de poder usarla.
- Mayor desgaste: Los inyectores y la bomba de combustible pueden deteriorarse si funcionan en vacío.
- Costes adicionales: Las reparaciones y la puesta a punto tras quedarse sin combustible pueden ser caras y requerir la visita de un técnico especializado.
¿Qué recomendamos?
Incluso en verano, es clave asegurarse de que el depósito de gasóleo no se quede vacío. Mantener un nivel mínimo garantiza que, cuando llegue el frío, puedas volver a encender la calefacción sin problemas. Además, se recomienda planificar el pedido de gasóleo con antelación para evitar retrasos en temporada alta.
En definitiva, cuidar el nivel de gasóleo en tu caldera durante el verano es una inversión en tranquilidad, así te aseguras de que tu sistema funcione a la perfección cuando más lo necesites.
